martes, 4 de marzo de 2014

Take it easy.

A las diez menos veinte de la noche me ha venido un flash de luz a la mente. La diferencia entre forzar las cosas y dejar que sigan su curso. Cuanto más fuerzas algo a que suceda, menos posibilidades tienes de que lo haga. Por el contrario, cuando menos fuerzas las cosas y menos las esperas, se presentan ahí delante. Por ello, mi reflexión es que no hay que provocar las cosas sino dejar que se presenten ante ti. Ojo, no digo que te vayan a regalar las cosas, solo digo que hay cosas que no se pueden forzar. No puedes forzar una amistad, es algo que surge, que va naciendo poco a poco. No puedes elegir a alguien y obligarlo a conocerte y ser tu amigo. Primero lo conoces y después decides si quieres que sea tu amigo. Esto es tan solo un ejemplo. Hay miles de cosas que no puedes forzar. No puedes forzar amar a alguien, o no hacerlo. Es algo que ocurre y no puedes evitar.
Así que fuera tensiones, fuera situaciones incomodas y forzadas. Que las cosas pasen cuando tengan que pasar. Y si no tienen que pasar, por algo será.

viernes, 28 de febrero de 2014

Simplemente, pasó.

Ella no lo decidió. No queria enamorarse de hasta el ultimo detalle de él. No quería que se le escapara una sonrisa cada vez que piensa en él. No quería temblar al oir su nombre. No quería sentir una montaña rusa en su tripa cada vez que hablaba con él. No quería soñar con él estando despierta. No queria ser presa de su mirar. Simplemente, pasó.

sábado, 25 de enero de 2014

Un propósito que espero cumplir

Quizá llega un poco tarde. Hoy, 25 de enero, he decidido cuál será mi propósito para este año. Viendo la situación de mi querido Burdel, creo que es el momento de empezar un proyecto que tal vez dure años. Siempre he querido plasmar por escrito todo lo que significa el Burdel para mí. Todas nuestras experiencias, todo lo que significa para cada uno de nosotros. Siempre he querido hacerlo pero creo que el momento perfecto es este. Es el momento de recrear todo lo que hemos vivido para poder recordar todo lo que somos. Todo lo que nos hemos ayudado y todo lo que significamos. Creo que es una buena manera para volver a ser los que éramos. 
Lo que más me ha gustado siempre de nosotros es que no eramos seres independientes. Siempre estábamos ahí para un burdelero y eso me encantaba. Ahora, por diversos motivos, parece que estamos siguiendo caminos diferentes y no está mal, pero sí creo que no lo estamos haciendo con la actitud correcta. Estamos separados y no solo físicamente. 
Creo que echar un vistazo a nuestro pasado hará que nos volvamos a unir y que esa unión sea más fuerte que nunca. Por eso, mi propósito no solo es escribir esa historia sino que esa historia, nuestra historia, nos ayude.
Recordad siempre chicos que nunca fuimos diez, siempre fuimos uno.